Segovia nos recibía entre nubes y claros con el reverdecer de sus campos en su mayor esplendor producto de la lluvia que había caído en días anteriores y que amenazaba con ser uno más de la IV Jornada de Convivencia Protocolaria. Ella, la lluvia, tema de conversación del chat #ventemajo donde de manera virtual nos habían reunido María de la Serna, una de las organizadoras, nos dio una tregua el primer día del encuentro dejándonos admirar a la ciudad vieja y a su imponente acueducto, ambos Patrimonio de la Humanidad desde 1985.

AcueductoSegovia
Fuente: María José de la Aldea

Entre callejuelas empedradas y grandes edificaciones se enmarcan tonalidades de verdes y azules acompañadas de tonos rojizos que no son otra cosa que la fachada de las viviendas que se vislumbran en el horizonte. Y Así en cada tramo, como si de una exposición de arte paisajista se tratara, fue el recorrido hasta llegar al Museo Rodera-Roblesnuestro lugar de encuentro.

Museo Rodera Robles
Fuente: Mª Delfina Marco

Un pequeño patio que comunica con varias estancias y grandes vigas de madera dejan entrever el pasado noble de la Casa Hidalgo, una vivienda urbana de los siglos XV y XVI donde se encuentra instalado el Museo con su particular espacio para el Arte Gráfico.  Pero si la Casa Hidalgo te transporta al ilustre pasado segoviano, la exposición temporal: “Segovia, en la mirada de Eduardo Rodera. El apego a las raíces” -en honor a su fundador- te lleva a la Segovia más rural, clásica y devota. Una retrospección a los años 50 que nos permitió apreciar la evolución de la ciudad y la pasión de Eduardo Rodera por la fotografía y por su tierra natal.

Segovia
Fuente: Yesenia Serpa – Museo Rodela Robles

A escasos metros del museo nuestra segunda parada, la Diputación Provincial de Segovia ubicada en dos joyas arquitectónicas: el Palacio de los Maldonado y el Palacio Uceda Peralta. En este último se encuentra la biblioteca de la institución, un espacio mágico del que emana un sutil olor a libro antiguo que tiene su origen en  la estantería de hierro fundido de estilo neogótico que recubre las paredes y donde reposan cerca de 15.000 volúmenes, algunos considerados verdaderos tesoros que datan del siglo XV. El techado, delicadamente tallado, del que cuelgan lámparas de un verde vintage y el resto del mobiliario complementan el recinto creando una atmósfera especial.

Biblioteca Diputación de Segovia
Fuente: Mª. Delfina Marco

Después de descubrir y recorrer Segovia a través de  fotografías y edificaciones llegó el momento de las desvirtualizaciones en el restaurante Casares donde, de forma escalonada, fueron llegando los jornaleros protocoleros, apropiándose del lugar. ¡Qué puedo decir! He leído y escuchado tantas veces la frase “romper el protocolo” que  fue imposible no asociarla a lo que mis sentidos percibían. Porque aquello que tanto se rompe de forma equivocada (el protocolo se cumple o no) también une… ¡Y de qué manera!

Casares
Fuente: Jornadas de Protocolo 

Cargados de buena energía, esa que solo se genera en complicidad y buen rollo, empezamos el segundo día de la jornada con nuevas incorporaciones en el grupo, incluida  la Lluvia. Nuestro punto de partida: el Alcázar.

Alcázar2
Fuente: Yesenia Serpa
Alcázar
Fuente: Yesenia Serpa

El Alcázar nos abre una ventana a la historia y  al arte de una época de especial relevancia en España. Nos enseña su pasado porque detrás de esa fachada que rememora a los castillos de cuentos de hadas, se ha revestido en sus adentros como fortaleza, palacio real, prisión de estado, Real Colegio de Artillería y Archivo Histórico Militar. Sin embargo, a pesar de sus tantos usos y del legado que guarda en sí mismo también nos ofrece, desde su posición, unas vistas maravillosas que hacen juego con su idílica arquitectura y que nos obsequió una visual de Segovia bajo un cielo gris que no le restó encanto a esta evocadora ciudad.

VisAlcazar1
Fuente: Yesenia Serpa 

Dejamos atrás el Alcázar pare recorrer las calles de la ciudad vieja en busca de la Catedral, una imponente edificación de estilo gótico tardío que emerge del centro de la ciudad como una dama que se engalana con su pasado para brillar en el presente entre lo rural y lo urbano, como si estuviese superpuesta. En su interior, las columnas que la sostienen le otorgan ese halo de majestuosidad que se evidencia, además, en su exterior.  Otra joya arquitectónica del patrimonio segoviano que también lo es de la humanidad.

Catedral de Segovia
Fuente: Wikipedia

Después de alimentar la mente y el espíritu, llegó el turno de alimentar el cuerpo y de reponer fuerzas. Para ello nuestras anfitrionas eligieron el restaurante Maribel, donde degustamos de la exquisita gastronomía local y de una buena conversación.

gastronomiasegovia.jpg
Fuente: Julia Alonso 

Con la “barriga llena y el corazón muy contento” nos dirigimos a nuestra última parada: la Real Casa de Moneda de Segovia, la jornada estaba llegando a su fin, pero no las ganas de seguir descubriendo Segovia. Ya la conocía, pero en esta oportunidad atesoré cada detalle, la ocasión lo merecía.

Real Casa de la Moneda1
Fuente: Fernando Otero

Con la Real Casa de la Moneda ubicada en la ribera del Valle de Eresma, un paraje de ensueño, dejábamos de lado la arquitectura gótica para introducirnos en la industrial porque esta edificación fue, en su momento, ejemplo de innovación y hoy lo es por ser el diseño industrial más antiguo de España.

Segovia es un museo que mantiene intactas las huellas del tiempo, de su historia y de otras culturas que plasmaron en ella  -a pesar de las circunstancias-  su arte,  dotándola de matices y aroma de otras épocas. Un maravilloso lugar para mi primera jornada  y para poner cara a amigos y compañeros del protocolo con los que a diario transito por las redes sociales.

Con el viaje a través del tiempo por los procesos de producción y  fabricación de la Casa de la Moneda finalizaba la jornada en cuanto a lo cultural porque aún quedaba algo muy importante: pasar el testigo, en este caso el abanico, a Diana Rubio nuestra anfitriona en Granada 2019, sede de la V Jornada de Convivencia Protocolaria.  

JornadasProto
Fuente: Jornadas de Protocolo

Decía María Gómez Requejo en su post Yo estuve en #ventemajo Segovia 2018,  que en las Jornadas no se habla de protocolo, pero realmente no hace falta verbalizarlo porque está implícito  en cada uno de nosotros.  Cuando dos o más se reúnen en torno al Protocolo pueden ocurrir dos cosas: se comenta la organización de un acto o simplemente disfrutas de la compañía de gente maravillosa que sin conocerte te regalan la mejor de las sonrisas y el más cálido de los abrazos.

jornadasgrupo.jpg
Fuente: Jornadas de Protocolo

Muchísimas gracias  a las chicas de GMS Protocolo y Eventos por la organización y por los detalles  que le dieron a la Jornada un toque de personalidad.

Gabrieljornadas
Fuente: Yesenia Serpa 

 

¡Nos vemos en Granada 2019!

 

 

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